Jueves, 14 Enero 2021 06:29

Confesiones de un cuarentón / Adrián Eduardo Albores Martínez /

Escrito por
Valora este artículo
(3 votos)

 

Confesiones de un cuarentón

Adrián Eduardo Albores Martínez

Recuerdo que en una ocasión, caminando por el pasillo principal del Tecnológico Regional, Universidad, donde estudié, me dije: _“Si en estos momentos tuviera la oportunidad de ver una imagen mía, de cuando sea cuarentón". _Con ese simple detalle, sabría, qué tan bien o mal me ha ido en la vida. En ese entonces, tenía veintidós años, quizá me sentía agobiado por tareas, exámenes, proyectos, mi limitada situación económica, por mi desintegrada familia y por no tener a Camelia. Hoy, veinte años después; tengo esa imagen. Y que, ese joven que fui, pretendía visualizar. Me gustaría poder viajar por el tiempo veinte años atrás y tomar por sorpresa a ese joven Adrián, y enseguida mostrarle la imagen en una fotografía. Imagino la reacción que tendría, al ver al Adrián cuarentón. Quizá no me reconocería. Trataría de estar de incógnito, entonces le diría: _Ahí tienes la imagen. _Quizá el joven, perplejo; aún, observaría detenidamente esa fotografía; viendo en ella, un rostro feliz. Vería a ese cuarentón vestido modestamente, en un lugar que no podría él, ubicar. Quizá, el joven al ver cumplido su deseo; tendría aún, más dudas. Pues asumo que no podría distinguir si hay bonanza o pobreza en su vida de adulto. Si tiene familia, casa, carro, si es ya ingeniero, o simplemente, si es feliz. Cuando era joven, pensaba que el bienestar en un futuro, radica en gran medida, a lo económico.

También, pensaba que los problemas o situaciones que atravesaba, eran más difíciles que los de adultos. Porque suponía, tener una vida resuelta en un futuro. ¡Que equivocado estaba! Si tan solo pudiera regresar el tiempo en ese instante. Tomaría por los hombros a ese joven, de manera enérgica. Lo sacudiría y le diría: _¡No seas pendejo! Disfruta esta etapa. En la vida tendrás momentos felices como el que se refleja en esta fotografía, pero también habrán momentos amargos. Tomarás decisiones equivocadas, y algunas acertadas. Todo repercute. El dinero y el poder, son falacias. Respecto a la felicidad, disfruta el momento ¡El ahora! dejaría al joven Adrián antes que se atreviera a cuestionarme y regresaría al presente para no alterar la línea de tiempo. Lo cierto es que ahora; ya cuarentón, extraño algunas cosas del joven de apenas hace, dos décadas; como su libertad, idealismo y vigor. Me pregunto entonces:_ ¿Qué tan bien o mal me ha ido en la vida? _Llego a la conclusión que nuestro paso por la vida no es una constante en la que se pueda medir con dos parámetros únicos y absolutos, tenemos momentos planos, mudos e inconscientes, donde a veces tenemos la chingada como paralela y la felicidad al lado, y no lo distinguimos, o tomamos una de ellas y nos regocijamos, o lamentamos.

A veces, extraño salir al antro, emborracharme con los amigos, estar en el "Tec", "CBTA" , "Secundaria" o "La Playita". Acariciar a la hermosa Camelia. Pero, no le advertí nada de sus equivocaciones al joven, que vil me vi, al no cambiar nada de su línea de vida. Tuve un sueño hace poco, en donde regresé de un viaje y al entrar a mi pueblo por medio de los letreros y la radio vi y sentí que estaba en el pasado, conocía ya el curso de mi historia, podía cambiarla. No me gustó. Desperté y constaté que solo fue un sueño. Entonces, volví a dormir tranquilo. Ahora, creo que puedo tener una imagen más clara de cuando esté setentón, estoy haciendo un salto de treinta años. Pues, en veinte considero, aún tendré compromisos ineludibles. Me veo en Zakte, sentado en una butaca del corredor en una casita rústica, fumando mariguana, tomando vino, cerveza y viagra...

 

 

Visto 309 veces Modificado por última vez en Jueves, 14 Enero 2021 06:44
Adrián Eduardo Albores Martínez

Nombre: Adrián Eduardo Albores Martínez.

Profesión: Ingeniero en Sistemas Computaciones.

Grado: Maestro en Ciencias de la Computación, especialidad en Base de Datos y sistemas de Información.

Ocupación: Docente del Nivel Medio Superior.

Experiencia como Docente: 18 años.

Lugar de Nacimiento: Ocosingo Chiapas, 09 de Octubre de 1977.

Género Literario: Narrativo.

Trabajos Presentados: Diferentes Narrativas, en redes sociales.

Experiencia escribiendo narrativa: 10 meses y quizá mucho tiempo atrás, a través de la oralidad.

Desde muy joven tenía la intención de escribir narrativa, de tal modo que las vivencias y pensamientos se transformaran en historias que prevalecieran con el tiempo; mas, un prejuicio absurdo, lo detenía.   
      Fue hasta el mes de enero de 2019; que nació el deseo de escribir formalmente. Entonces, escribió: “El altar de Ajaw”. Mismo que publicó en redes sociales. Y recibió la calidez de un público que alimentó ese deseo, a través de sus comentarios que alentaban en todo momento a continuar con la osadía de escribir como una práctica constante, en un mundo tan agitado y tan cambiante que atrás había dejado ya, la pluma y el papel.    
      A partir de esa experiencia, continuó escribiendo diversos textos. Algunos de ellos, de crítica social y crisis existencial.      
      Se considera un aprendiz en este bello arte. Pues, aunque su pelo ya pinta algunas canas, en letras, usa pañales. 
      Dice que escribe para él y unos cuantos. Pero todos sabemos que sus letras también son alimento para los que le escuchamos al leer y los que lo leemos a través de sus textos.

Lo último de Adrián Eduardo Albores Martínez

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.