Martes, 13 Agosto 2019 04:46

No conozco a Paullete. / Zambra /

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No conozco a Paullete.

Zambra

 

- Le juro señor que nunca la he visto, no la conozco. Le juro por mi madrecita santa que nunca la había visto.

 

- Mírala bien, tal vez la recuerdes.

 

- ¿Porque me obliga a hacerlo? no es agradable, ya le dije mil veces ¡no la conozco!

 

- ¿Por qué lloras? ¿Te da miedo el frío? ¿Qué no eres hombrecito?

 

- Es el frío de sus ojos lo que me da miedo, eso y nada más. Pero le juro que nunca la había visto. ¿Qué dios no me oye cada vez que digo lo mismo? ¿Cuántas veces le voy a repetir que no la conozco? Nunca la he visto.

 

- ¿A poco no la conocías cuando la seguías hasta la escuela?

 

 - ¡No la seguía! estudiábamos juntos pero nunca la seguía desde su casa. Nunca esperaba escondido tras la cerca a que saliera con su reluciente vestido blanco, le juro que no la conozco, señor.

 

- ¿Y por eso no la ves?

 

- ¿Cómo voy a verla, señor? Si ahora sus ojos están tristes, tan fríos, terroríficos. Antes brillaban más que el sol, iluminaban todo lo que se pusiera frente a ellos. ¿Cómo voy a verlos ahora, señor? Antes rogaba que me vieran y lloraba cuando no lo hacían. ¿Cómo voy a verlos si hoy están fríos y oscuros como la noche, señor?

 

- Ahora te pusiste romántico ¿Por qué no me dices la verdad de una vez por todas?

 

- La verdad, señor, es que no la conozco. La verdad está en sus labios, está en todo lo que dicen. Aun morados, sus labios solo reflejan verdad, ahí está la verdad en la forma que ella hablaba. Pero no me hablaba a mí. Y ahora menos que pueda.

 

- Deja de darle vueltas al asunto, cabrón, habla claro.

 

- ¿Qué más quiere que le diga, señor? no la conozco, nunca la he visto. Así como ella nunca lo hizo. Ni ayer que fui a buscarla a la escuela me vio. Ni cuando un día antes agarré a golpes a quien la hizo llorar. Me expulsaron, señor y nunca me extrañó pero yo si. Por eso regresé a buscarla pero nunca me vio y nunca la había visto, señor.

 

- ¿Te estás haciendo el gracioso o qué chingados?

 

- No señor, le juro que nunca la había visto, no la conozco. Así como ella tampoco me ha visto y tampoco me conoce. Ni cuando la seguí a su casa ese día, ni cuando la tomé de la mano sin que me notara.

 

-…

 

- No la conozco, señor y ella no me conoce. Ni me vio cuando la tomé por la fuerza ni me conoció cuando la obligué a verme y le arranque a mordidas su precioso vestido blanco. No la conozco, señor.

 

- No entiendo…

 

- ¿Qué es lo que no entiende? No entiende que no la he visto, que no pude verla a los ojos cuando grite su nombre y arranqué su deliciosa piel. No pude verla ni puedo verla hoy porque no la conozco, porque ella nunca me vio. Ni cuando le lloré sobre sus ojos de terror ni cuando le juré que la amaba. No puedo compartirla señor, si no es mía no es de nadie, porque no la conozco, nunca la he visto.

 

- ...

 

- Le juro por mi madre, señor, que no la he conozco, nunca la he visto. Le juro que no conozco a Paullete.

 

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Zambra

Zambra.

Chiapas, México.

 

Escritor y músico aficionado. Fue a la primaria, aprendió a escribir y desde entonces no ha dejado de hacerlo.

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